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Flores, A., dir. (2010); Diccionario crítico de términos del humor y breve enciclopedia de la cultura humorística argentina. Córdoba: Ferreyra Editor. 616 pp. ISBN: 978-987-1110-90-2.

Víctor Manuel Orellana

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I
Gilles Lipovetsky a principios de los ochenta, en su conocido libro La era del vacío (1990), traza los rasgos de una nueva época donde los modos de vida (acentuación de un proceso de mayor individuación, erosión de las identidades sociales, nuevos modos de control de los comportamientos, etc.), anuncian una mutación social que será bautizada bajo el nombre de posmodernidad. Si bien muchos de los rasgos específicos de ese nuevo estado epocal fueron relativizados por los vaivenes políticos y sociales de los últimos tiempos, que no sólo se manifiestan en los países periféricos sino también en el corazón de Europa, resulta inquietante, aún hoy, uno de los capítulos de aquel libro denominado “La sociedad humorística”.
    Entre los rasgos posmodernos, Lipovetsky reconoce que el código del humor ha ido ocupando un lugar significativo en esta sociedad por su presencia en una gran variedad de prácticas y discursos. Lejos del espacio y el tiempo específico en los carnavales de la Edad Media, donde se asistía a la profanación de los elementos sagrados, en las últimas décadas “el humor en la publicidad o en la moda no tiene víctima, no se burla, no critica, afanándose únicamente en prodigar una atmósfera eufórica de buen humor y de felicidad sin más” (Lipovetsky, 1990: 140).
    Si bien se puede estar en mayor o menor grado de acuerdo con la caracterización de este autor francés en tanto se atisba una mirada desencantada de ese nuevo mundo, es posible coincidir en que el humor ha ido ganando espacios otrora reservados para los discursos serios.
    Reconociendo la presencia significativa pero sobre todo construyendo nuevas hipótesis que pongan en diálogo las manifestaciones humorísticas contemporáneas con toda una profusa tradición existente en discursos literarios y periodísticos, es que surge en Córdoba, Argentina, un equipo que indaga específicamente el universo del humor.
    La creación del Diccionario crítico de términos del humor y breve enciclopedia de la cultura humorística argentina fue el resultado de varios años de trabajo de docentes investigadores, becarios y doctorandos pertenecientes a la Universidad Nacional de Córdoba.
    En 1998, bajo la dirección de Silvia Barei y la codirección de Ana B. Flores, nace el GIH (Grupo de Investigadores del Humor) y desde entonces viene indagando sobre los discursos humorísticos desde la perspectiva sociosemiótica. En sus inicios el propósito fundamental fue armar un mapa de las políticas de algunas discursividades de la cultura argentina, para ello el GIH se centró en la publicidad, la Internet, la historieta de la cultura juvenil, la literatura y la televisión, la caricatura, el humor en la literatura infantil. En el trayecto trazado por este equipo se reconoce una operación significativa al situar al humor como objeto relevante a partir del cual leer las distintas manifestaciones culturales de una época, que se presentan como respuestas no habituales que cuestionan las reglas que las rigen.
    Los resultados de las investigaciones se condensaron en tres publicaciones, dos colectivas, La Argentina humorística. Cultura y discursos en los 90, de Ana Flores et al., publicada en 2000, y La Argentina humorística. Cultura y discurso en el 2000, de Silvia Barei et al., de 2003, y una individual, Políticas del humor, de Ana Flores, publicada en 2000.

II
Diccionario crítico de términos del humor y breve enciclopedia de la cultura humorística argentina, una empresa de labor de varios años y de más de seiscientas páginas, estuvo bajo la dirección y coordinación de Ana B. Flores y contó con la participación de los actuales integrantes del GIH: María Ximena Ávila, María Eugenia Almeida, Stella Maris Navarro Cima, María Florencia Ortiz y Marcelo Moreno. Asimismo fueron invitados especialistas en determinadas áreas temáticas que contribuyeron con distintos artículos, lo que dio como resultado un libro plural en temas y perspectivas teóricas. Los colaboradores invitados, en su mayoría de la Universidad Nacional de Córdoba, fueron: Silvia Barei, Gustavo Blázquez, Mabel Brizuela, Marcela Carranza, Jorge Dubatti, Laura Fobbio, Susana Gómez, María Amelia Hernández, Adriana Musitano, Antonio Oviedo, Silvia Patrignoni y Elena Pérez.
    El libro está dividido, como sugiere el título, en dos grandes partes: la primera corresponde al diccionario crítico y la segunda incluye los textos que conforman la breve enciclopedia de la cultura humorística argentina.
    Se advierte un abordaje interdisciplinario, en el que convergen los aportes de la filosofía, el psicoanálisis, la lingüística textual, la semiótica estructuralista y la sociosemiótica entre otros. Esta confluencia de perspectivas responde, como señala Flores, a que las “definiciones de términos de estudio de la cultura humorística varían según la perspectiva disciplinar que las elabore, las que a su vez, responden a diferentes momentos en la historia de la cultura que las ha generado” (2010: 9). Esta historización de los estudios sobre el humor permite vislumbrar la complejidad de la trama conceptual de la retórica de la cultura humorística por la que se manifiesta la polisemia de los términos.
    En los textos que conforman el diccionario hay remisiones a las otras entradas a partir de las indicaciones de los términos en negrita. Asimismo, al final de cada artículo se listan tanto los textos con los cuales se relaciona en el mismo libro como la bibliografía consultada.
    En esta recensión no es nuestro propósito realizar un recorrido por cada una de las entradas del diccionario y por más de los treinta textos que constituyen la enciclopedia sino que se establecerán los puntos en común y las relaciones que se pueden establecer en algunos casos.

III
El interés en elaborar un diccionario de términos más corrientes referidos al humor surgió como un modo de sistematizar las lecturas e investigaciones del GIH y, a su vez, mostrar la diversidad de abordajes según las perspectivas teóricas. Por lo tanto, Flores sugiere en el prólogo que no hay una pretensión de dar cuenta de la mejor definición sino más bien de la complejidad que encierra cada término cuando se intenta delimitar algunos de sus sentidos.
    “Absurdo”, “burla/burlesco”, “chiste”, “chiste gráfico”, “caricatura”, “cómico”, “dibujos animados”, “farsa”, “grotesco”, “gag”, “juego de palabras”, “historieta”, “humor”, “ironía”, “parodia”, “realismo grotesco”, “ridículo”, “sátira”, “tipos de humor y la risa”, son los términos que se definen en la primera parte del libro.
    Las categorías presentadas son encuadradas en un contexto histórico disciplinar particular; a su vez, se señalan sus diferentes usos y se indica bibliografía específica para continuar con la profundización de los términos en el caso que fuera necesario. Por ejemplo, para la noción de lo “cómico” se recuperan las formulaciones realizadas por Sigmund Freud, Macedonio Fernández, Umberto Eco, además de poner en diálogo con algunos trabajos más actuales; mientras que en la entrada del término “parodia” los autores convocados son Gerard Genette, Mijail Bajtin, Frederic Jameson, Linda Hutcheon.
    En la breve enciclopedia, el criterio de inclusión se basó, señala Flores, en producciones no tan comerciales, innovadoras y géneros menores. Por lo tanto, convergen más de treinta producciones particulares de la cultura humorística que pueden ser agrupadas en las siguientes zonas temáticas: a) literatura, b) teatro, c) periodismo y d) el humor y su relación con otras prácticas sociales. Este criterio, con el que intentamos ordenar los artículos considerando su proximidad temática, funciona con un propósito inclusivo, sin embargo se constituye al mismo tiempo en excluyente, ya que en esa clasificación quedan afuera artículos como “Humor hecho por mujeres”, “Niní Marshall”, “Enrique Pinti” y “El chiste y Lacan”, entre otros.
    En la zona temática vinculada con literatura, hay páginas reservadas para Macedonio Fernández, quien ha elaborado una teoría del humor considerada vanguardista y que polemiza con los señalamientos realizados por Sigmund Freud sobre el chiste, en las primeras décadas del siglo XX. En el texto referido a este autor argentino, se caracterizan algunos rasgos de su poética asentada en el absurdo y en el funcionamiento fragmentado de su escritura.
    Gómez, por su parte, analiza las estrategias discursivas que están presentes en los textos de Julio Cortázar, deudor de la literatura de Macedonio Fernández, ya que el humor es una dimensión clave en muchas de sus obras –La vuelta al día en ochenta mundos, Historia de cronopios y de famas, pasajes de Rayuela– y junto con el fantástico define su estética. Otros de los referentes de la literatura argentina –que sin embargo por mucho tiempo no formó parte de las páginas de la crítica– es Arturo Cancela. En la enciclopedia se analiza especialmente su novela Historia funambulesca del profesor Landormy caracterizada por la relación entre el discurso humorístico experimental y popular al mismo tiempo, según Flores.
    En relación con la literatura, en esta enciclopedia hay significativas ausencias o como se dice en el prólogo, hay “ausencias imperdonables”. Ellas son: Oliverio Girondo, Leopoldo Marechal, Conrado Nalé Roxlo, César Bruto (Warnes), Copi y César Aira, entre otros tantos que forman parte del complejo y estimulante territorio de la literatura argentina. No obstante, las referencias ocasionales en la red interdiscursiva a esta producción hacen presumir estudios en proceso al respecto por parte del equipo.
    En el teatro, en especial desde la comedia en la Grecia clásica, la risa ha sido un aspecto insoslayable; en consecuencia, hay unas páginas en el libro a cargo de Brizuela y Hernández destinadas a describir las tres etapas del género de la comedia: a) el surgimiento con los griegos y luego con sus herederos latinos hasta la Edad Media; b) lo que se denominó la Comedia del Arte durante los siglos XVI y XVIII; y c) desde el siglo XIX hasta el nuestros días.
    Por otro lado, en “Risa y aire fresco en la Córdoba de los ’70. Teatro, humor y política” Musitano, Fobbio y Patrignoni focalizan en la experiencia del Teatro Estable de la Universidad Nacional de Córdoba (TEUC) y del grupo independiente Libre Teatro Libre (LTL), ya que en sendos casos el humor funcionó como una crítica a las múltiples violencias registradas de la época. Como contrapunto, Dubatti reflexiona sobre las tendencias que atraviesan el teatro argentino de la Posdictadura. Al respecto señala: “Una teatralidad extendida, diseminada, que convierte a la Argentina de la Postdictadura en un laboratorio de teatralidad sin antecedente y obliga a redefinirse” (Dubatti, 2009: 366). En ese marco, la “risa teatral” se constituye en una marca presente en las distintas propuestas teatrales contemporáneas, posibilitando a través de ella criticar a los discursos de autoridad, rearmar tradiciones, desenmascarar la teatralización social –como las puestas en escenas de los políticos–, y enfrentar otros tipos de risa que circulan por los medios de comunicación. En este ámbito se destaca también el artículo de Oviedo sobre el humor experimental escénico de un autor de culto y a veces no suficientemente reconocido como Jorge Bonino, con lo que se cumplimenta el objetivo de exposición crítica y divulgación de los grandes y aún ocultos innovadores en la cultura humorística argentina.
    En nuestro país, se desarrollaron desde mediados del siglo XIX propuestas vinculadas con el humor gráfico, tal es el caso de El Mosquito, periódico satírico burlesco, que aparece en 1867. En relación con ello, la enciclopedia reúne un conjunto de artículos que van trazando, con sus distintos matices, las características de la historieta y el humor gráfico, y en los que prevalece un criterio histórico con el cual se da cuenta de las mutaciones que sufrieron estos desde el siglo decimonónico hasta la actualidad.
    Si bien el periodismo y la literatura, en Argentina, se instituyen claramente como campos diferenciables a principios del siglo XX, en las décadas anteriores se gestó desde el periodismo cierta literatura. Bocco, en uno de los artículos, analiza la configuración ficcional de gacetero, a quien se define como el responsable de la edición del periódico, y en donde la presencia de formas discursivas como la sátira, la parodia, la caricatura, atraviesan las gacetas populares y cultas.
    En “Humor, política y censura”, el foco está puesto en la historieta y su intrincada relación con el poder político, ya que éste en distintas circunstancias prohibía la circulación de ciertas historietas en tanto incomodaban e impugnaban el accionar de los gobiernos, como sucedió con Tía Vicenta en 1966, cuando fue clausurada por orden de Juan Carlos Onganía. Asimismo, en “El chiste gráfico como género periodístico de opinión”, Almeida postula una hipótesis para pensar cómo ciertos chistes, en especial de contenido político, funcionan como un género propio y específico. Su análisis se centró en especial en un corpus de chistes aparecidos en La Voz del Interior en 1998 donde el tópico eran las elecciones para gobernador en Córdoba.
    Más cercana en el tiempo y presente en la memoria de muchos lectores de historieta es la figura de Roberto Fontanarrosa, sobre quien se detiene uno de los artículos. Moreno señala que su proyecto estético –incluyendo su literatura e historietas, si tal distinción es necesaria– se asienta en la parodia. En el texto dedicado a este autor se indican distintas etapas de la historieta de Inodoro Pereyra, marcadas por las transformaciones referidas al plano gráfico y lingüístico.
    Por último, en relación con el humor y otras prácticas sociales, ubicamos el texto de Blázquez, quien desde la antropología social analiza las relaciones burlescas, tipo de relaciones donde el chiste forma parte de la interacción entre los sujetos. Luego de repasar de qué manera entendieron las relaciones burlescas diferentes autores de la antropología, analiza un caso cordobés, en particular las formas humorísticas entre los jóvenes varones heterosexuales de los sectores populares. A partir de una etnografía practicada en los bailes de cuarteto, reconoce y reflexiona sobre dos usos muy diferentes del término gay, que se manifiesta fonéticamente y que excede sin embargo la cuestión lingüística poniendo en juego valoraciones sociales. Por otro lado, en “Velorio del angelito”, Navarro Cima indaga sobre este ritual funerario que tuvo vigencia entre fines del siglo XIX y mitad del siglo XX y que pervivió un tiempo más en regiones de Santiago del Estero y Córdoba. Una de las particularidades de esa ceremonia era la combinación entre rezo y baile, y para que sucediera lo segundo era necesario la presencia de músicos y personajes populares que animaran la reunión. La autora recupera distintos testimonios que relatan esas experiencias en un barrio de Córdoba donde sincréticamente se combinaba lo luctuoso de la muerte con un sentido festivo.

IV
El libro no exige una lectura lineal y propone, de este modo, entradas diversas que reenvían a las (otras) definiciones del diccionario y/o a los textos de la enciclopedia, según los intereses o inquietudes del lector. A su vez, se advierte una mirada interdisciplinaria que entra en sintonía con los desafíos actuales de las ciencias sociales y humanas, ya que se vuelve necesario abrevar en los distintos campos disciplinares y enfoques teóricos que contribuyan a un análisis complejo.
    En este caso, el resultado es, sin lugar a dudas, un valioso trabajo que viene a cubrir una vacancia en las publicaciones referidas al tema en nuestro país y que se convertirá en una caja de herramienta para actuales y futuras investigaciones ya que, como dijera Flores, saber de qué nos reímos se constituye en un inquietante documento de época para interrogar.


Bibliogafía

BAREI, S. et al. (2003); La Argentina humorística. Cultura y discurso en el 2000. Córdoba: Ferreyra Editor.

FLORES, A. et al. (2000); La Argentina humorística. Cultura y discursos en los 90. Córdoba: Ferreyra Editor.

FLORES, A. (2000); Políticas del humor. Córdoba: Ferreyra Editor.

LIPOVETSKY, G. (1990); “La sociedad humorística”, en La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo contemporáneo. Barcelona: Anagrama, pp. 136-172.

 

 

Víctor Manuel Orellana

  Universidad Nacional de Córdoba

(Argentina)