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Utopía en el km 7. Análisis de la tópica sobre la lucha de Zanon como ideal para las juventudes del siglo XXI [1]

Utopia at 7 km. An analysis of the topica of Zanon's struggle as an ideal for the 21st. century youth

Emilse Malke Kejner

Universidad Nacional del Comahue/
Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica

(Argentina)
memike.memike@gmail.com

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Resumen

En el período comprendido entre los años 2001 y 2006, se sucedieron en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén (Argentina) una serie de protestas, muchas de las cuales fueron protagonizadas por jóvenes. Estos momentos de conflicto social son también momentos de enfrentamientos discursivos en los que los sectores intervinientes argumentaron desde los mismos topoi, o lugares. Este artículo propone un análisis retórico de la tópica que presenta la lucha de los obreros de Zanon como un ideal para las juventudes del siglo XXI. Esta tópica fue estudiada teniendo en cuenta que, más allá de las variables discursivas que pueda haber en un momento histórico dado, existen dominancias interdiscursivas a partir de las cuales puede describirse una determinada formación social. Según sostiene Angenot (2010: 29), una formación social está caracterizada por “la hegemonía [que] completa, en el orden de la ‘ideología’, los sistemas de dominación política y de explotación económica”. Así, en el momento socio-histórico particular que se estudia en este artículo, la prensa hegemónica ocupa un lugar privilegiado para hacer visibles, difundir y construir lugares comunes desde los cuales la sociedad organiza sus prácticas y sus creencias. El diario Río Negro es el que ocupa ese lugar privilegiado en la zona. No obstante, en este trabajo el corpus a estudiar es más amplio, ya que se considera que el discurso social se configura desde diferentes perspectivas y en distintos géneros (Angenot, 2010). De allí que se hayan analizado, además de la prensa hegemónica, panfletos, producciones gráficas independientes, letras de canciones y producciones audiovisuales.

Palabras clave: discurso social – imaginarios – tópica – juventudes – Zanon.

Abstract

Between 2001 and 2006, in the Alto Valle region of Río Negro and Neuquén (Argentina), a series of demonstrations, many of which were staged by young people, took place. Moments of social conflict like these are also moments of discursive clashes in which the sectors involved argue from the same topoi, or places. This article offers an analysis from the rhetoric of the topica that sets the struggle of the workers of Zanon as an ideal for XXI century youth. Beyond the discursive variables that there may be in a given historical moment, there are interdiscursive dominances from which you can describe a particular social formation. According to Angenot (2010: 29), a social formation is characterized by “hegemony [that] complete in the order of 'ideology', systems of political domination and economic exploitation”. Thus, in the socio-historical moment particularly studied in this article, mass media has a main role in making visible, disseminating and building common places from which people organize their practices and beliefs. Río Negro newspaper has the leading task of shaping the news agenda in this region. However, in this work, the corpus of study is broader, since it is considered that social discourse is set from different perspectives and in various genres (Angenot, 2010). Hence, pamphlets, independent newspapers and independent films, apart from hegemonic news media, have also been analyzed.

Keywords: social discourse – imaginaries – topica – youth – Zanon.


Introducción

“Y, hagamos como en Zanon”, propuso un estudiante a sus compañeros y compañeras en una asamblea en la toma de los edificios de la Universidad del Comahue en agosto de 2006. Los demás entendieron perfectamente la propuesta y la aprobaron. La misma respuesta funcionaba para diversos problemas a resolver en el marco de la protesta estudiantil. Esta anécdota impuso un interrogante: ¿cómo es que la experiencia de los obreros de una fábrica recuperada se convierte en un modelo a seguir para los y las jóvenes? El presente escrito es un intento de responder a esa pregunta. Como en la historia de las mentalidades (Chartier, 1996), en las próximas páginas se analiza el nivel de lo cotidiano y automático, de lo que escapa a los sujetos individuales de la historia y revela el contenido impersonal del pensamiento de esos sujetos.
    Ese nivel puede estudiarse en diversos hechos sociales de entre los cuales este trabajo tomará el de las prácticas discursivas. Toda práctica discursiva, en tanto evento social, es también un hecho histórico (Angenot, 2010). En las próximas páginas, se intenta analizar en un corpus determinado la recurrencia a ciertos tópicos acerca de los obreros de Zanon, que construyó lugares de la imaginación desde donde las juventudes organizadas del Alto Valle de Río Negro y Neuquén de principios del siglo XXI interpretaron la toma de la fábrica y la puesta en producción bajo gestión obrera como un ideal que se torna realización posible.
    El análisis se elaboró desde las retóricas en tanto teorías que remiten al sistema semiótico por medio del cual los sujetos definimos valores y lugares comunes, evaluamos a otros sujetos y evaluamos lo real social. De este modo, se intentará brindar posibles explicaciones sobre la creación, difusión y funcionamiento de la tópica de Zanon como un ideal.


La gestión obrera

A comienzos del siglo XXI, emergen nuevas formas de acción colectiva que nuclean a grupos de personas a partir de problemas concretos. Las mismas surgen como respuesta al modelo neoliberal (fase actual del capitalismo) que comienza en Argentina en la última dictadura militar, desde 1976, y se profundiza en la década del noventa. Este modelo se caracteriza, entre otras cuestiones, por un marcado proceso de aislamiento y fragmentación de la clase trabajadora. La fábrica deja de ser el lugar de encuentro que era en los años 60 y el trabajo se caracteriza por un alto nivel de informalidad, precariedad y flexibilidad.
    Es en este contexto, particularmente en la crisis social, política y económica del año 2001, que nace entre piquetes y huelgas lo que hoy conocemos como el movimiento de fábricas y empresas recuperadas. En Neuquén, tal como señala Aiziczon (2009), además de la fuerte crisis económica, la cultura de la protesta social, que se venía gestando desde el retorno a la democracia, y la múltiple y diversa composición socio-política de la sociedad neuquina son factores determinantes para el surgimiento de la fábrica recuperada más grande de Latinoamérica: la fábrica de cerámicos Zanon. [2]
    La historia de la cerámica comenzó en 1979 –en el auge de la última dictadura militar–, cuando el empresario Luiggi Zanon logró instalar la fábrica con servicios subsidiados, exenciones impositivas y créditos privados y estatales. En 1993, bajo la presidencia de Carlos Menem y la gobernación de Jorge Sobisch, la fábrica obtuvo nuevas inversiones estatales. En los años siguientes, a pesar del aumento de la productividad y la exportación, Zanon comenzó a despedir obreros. Luego, a mediados de 2000, la empresa presentó ante el Ministerio de Trabajo un procedimiento preventivo de crisis que incluyó la disposición de despedir a cien operarios abonándoles el cincuenta por ciento de las indemnizaciones en dieciocho cuotas. La propuesta incluía también una rebaja salarial para quienes conservaran el empleo. [3] Finalmente, el 1 de diciembre de 2001, la fábrica cerró aludiendo quiebra, con el conocimiento y apoyo de un grupo de sindicalistas corruptos. Ante el infausto contexto nacional, obreros y obreras decidieron tomar las instalaciones y, unos meses después, pusieron a funcionar la maquinaria, hecho que ocurrió el 2 de marzo de 2002.
    En 2005, el juez a cargo de la quiebra dio la tenencia transitoria a una cooperativa conformada por los obreros, quienes la denominaron FaSinPat (Fábrica Sin Patrones). Su lucha cotidiana, acompañada por la comunidad, impidió el desalojo de la fábrica y ejerció presión para que se tratara el proyecto de expropiación presentado en la Legislatura neuquina. A pesar de que no fue ése el proyecto aprobado por los diputados provinciales, el 12 agosto de 2009 los obreros consiguieron que la Legislatura provincial sancionara la Ley de Expropiación de Zanon y entregara la fábrica a la cooperativa FaSinPat. No obstante, hasta el día de hoy el Poder Ejecutivo de la Provincia de Neuquén no ha realizado los trámites correspondientes para que el proyecto de expropiación aprobado se concrete.
    Con todo, la fábrica recuperada bajo control obrero funciona desde hace diez años. Lo que la diferencia de una fábrica común es que todos los obreros y las obreras cobran el mismo salario básico y todos toman las decisiones. El mecanismo es el de las asambleas generales. También existe una comisión interna formada por delegados de cada sector de la fábrica, que resuelve los inconvenientes cotidianos. La práctica asamblearia dentro de la fábrica es una ruptura con el modo tradicional de democracia representativa y partidaria que conforma un espacio de organización y discusión donde se fomenta la autoorganización de lo social, aspirando a la horizontalidad, y que se orienta al ejercicio de la acción directa (González Bombal, 2003).


Juventudes siglo XXI

La mayoría de las investigaciones en juventudes las ubican como parte importante de los procesos históricos, de las rebeliones y las revoluciones (Clementi, 1982; Levi y Schmitt, 1994), y las protestas de principios del siglo XXI (2001-2006) no son una excepción. Las juventudes a las que se hace referencia en este trabajo son aquellas conformadas por jóvenes que se organizaron para cambiar la sociedad de la que formaban parte (cfr. Brito Lemus, 1996): son militantes mapuches, estudiantiles, desocupados y/u obreros.
    Desde la sociología de Bourdieu, quienes ocupan posiciones dominadas en el campo político y económico también están situados en posiciones dominadas en el campo de la producción simbólica y viceversa, cuestión que deriva en alianzas entre agentes dominados. Así, quienes en la división en clases económicas resultan dominados, los obreros, tejen alianzas con los/as jóvenes, dominados/as en la división en clases definidas por la edad, en generaciones (Bourdieu, 1976). Tal es el caso de las alianzas establecidas, desde los inicios del conflicto con la patronal de Zanon, entre obreros/as y jóvenes.
    Tomando aportes de la historia de las mentalidades y del análisis del discurso, este trabajo parte del supuesto de que las ideas a estudiar son aquellas que las personas se hacen de algo particular en un tiempo determinado. En otras palabras, el propósito es analizar las ideas, el imaginario social, que las juventudes del Alto Valle de principios del siglo XXI tienen sobre la experiencia de Zanon. Por imaginario social, entendemos las representaciones globales a través de las cuales históricamente las sociedades se dan una identidad, perciben sus divisiones, legitiman su poder o elaboran modelos formadores para sus ciudadanos (Baczko, 1991). Los imaginarios se develan en las creencias, los valores, las máximas, los hábitos, ritos y rituales propios de cada comunidad. Signo de esas creencias plasmadas en los discursos son las tópicas, “conjuntos de lugares o presupuestos irreductibles del verosímil social a los que todos los que intervienen en los debates se refieren para fundar divergencias y desacuerdos, a veces violentos en apariencia; es decir, a todos los presupuestos colectivos de los discursos argumentativos y narrativos” (Angenot, 2010: 39).
    La experiencia de Zanon se convirtió, desde muy temprano, en un modelo formador para las juventudes más o menos organizadas de la región, cuestión que puede analizarse en el repertorio tópico producido en torno a Zanon. El repertorio tópico o discurso social es todo lo que se dice y se escribe públicamente en un estado de sociedad (Angenot, 2010). De allí que el corpus a analizar sea extenso y heterogéneo ya que opera sobre él solo un recorte temporal: son discursos producidos entre agosto de 2001 (momento en que los/as trabajadores/as de Zanon inician una huelga) y diciembre de 2006, momento en que termina una huelga estudiantil en Neuquén. [4] En ese período, el diario Río Negro [5] es central en la conformación de la agenda de noticias de la zona, ya que, además de ser el único diario centenario de la región, es el que mayor tirada posee. No obstante, y dado que el discurso social se configura desde diferentes perspectivas y en distintos géneros, el corpus también incluye panfletos y carteles producidos por estudiantes (universitarios y secundarios), producciones gráficas independientes realizadas por jóvenes (La poronguita y El cascotazo), [6] letras de canciones (“Setentista” de Ciro Pertusi y Mariano Martínez, de Attaque 77) y producciones audiovisuales realizadas por videoactivistas (Contraimagen). [7]
    La Nueva Retórica constituye en este trabajo un instrumento central para el análisis del corpus. Si, tal como sostiene Perelman (Perelman y Olbrechts Tyteca, 1989), la cultura de cada auditorio se transparenta a través de los discursos que se le destinan, es menester en este trabajo enfocarse en la relación entre orador y auditorio. El primero es el/los productor/es de los discursos; el segundo comprende a todas aquellas personas en quienes el orador quiere influir (Perelman y Olbrechts Tyteca, 1989). El análisis propuesto atañe a lo que se supone admitido por el auditorio, es decir, las proposiciones de partida que el orador sabe que el auditorio comparte: las bases de acuerdo. En las próximas líneas, el análisis se presenta organizado según los topoi evocados, es decir, según las “premisas de carácter general que permiten fundamentar los valores y las jerarquías” (Perelman y Olbrechts Tyteca, 1989: 146). Los cuatro topoi encontrados, en conjunto, configuran la tópica mayor que se intenta explicar: Zanon como modelo a seguir.


Topos 1. Obreros y estudiantes, unidos y adelante

El primer topos analizado es el que presenta a los obreros de la fábrica como camaradas de los y las jóvenes. En el corpus abundan casos en los que se recurre a este topos. Por ejemplo, en el diario Río Negro del 18 de noviembre de 2001, hay una crónica sobre la protesta de los obreros y en un apartado que caracteriza al gremio ceramista, el periodista sostiene:


Desde que comenzó el conflicto en Zanon nadie descansa. Organizan festivales y apelan a la solidaridad de otros sectores para seguir adelante. Los universitarios le dieron una buena mano y hasta reunieron unos cuantos pesos.

El topos aquí está explícito: los estudiantes universitarios ayudaron a los obreros. El diario, aún conformado como ethos fronético, neutral y ajeno a los conflictos a los que refiere, establece jerarquías. Primero, de todos los sectores que apoyan a los obreros, el periodista sólo destaca a “los universitarios”, cuestión que da cuenta de la fuerza de este vínculo. Luego, el apoyo económico prima por sobre otras muestras de solidaridad de los estudiantes con los obreros. Esta premisa operará rotundamente en favor de los estudiantes para la comunidad del Alto Valle, que por aquellos días de crisis observaba a los obreros realizando colectas en el centro de la ciudad o en piquetes en la ruta. Además, la fortaleza de esa premisa está justificada, precisamente, porque retoma un lugar especial de la izquierda a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, desde el Mayo francés: la unión entre obreros y estudiantes. Dicha unión, que tuvo sus versiones locales en el Cordobazo (mayo de 1969) y el Choconazo (diciembre 1969, febrero 1970), por citar sólo algunos ejemplos, resulta en 2001 nuevamente posible.
    Otro ejemplo de la recurrencia a este topos está en la agenda semanal del número cuatro de Tiempo de descuento, publicación producida por estudiantes y docentes de la Facultad de Humanidades durante la huelga universitaria de 2001. [8] La agenda especifica que el jueves 30 de agosto habrá una “reunión de ceramistas con estudiantes y docentes para tratar la situación y el futuro de la empresa Zanon”. Para el auditorio de Tiempo de descuento (docentes, no docentes y, mayoritariamente, estudiantes), no es necesario explicar por qué los universitarios discutirán el futuro de los obreros de la fábrica; entre sus bases de acuerdo hay una que declara que ambos grupos sociales tienen tejidas entre sí alianzas solidarias.
    El último caso que ilustra la apelación a este topos está en el cortometraje “Zanon es del pueblo, no al desalojo versión 4.0” del noticiero Kino Nuestra Lucha. Allí varias personas que participan de una movilización contra un intento de desalojo a los/as obreros/as son entrevistadas. Muchas son jóvenes, una de ellas, una joven mapuche, sostiene: “soy de una organización mapuche de acá de Neuquén; estamos ayudando a la fábrica de Zanon así como ellos también nos apoyan a nosotros”. En este fragmento, la base de acuerdo es un valor, el de la solidaridad, que Kino Nuestra Lucha –en tanto orador del discurso audiovisual– considera persuasivo para los espectadores de su documental. El argumento construido a partir de allí toma una forma cuasilógica (de justicia y reciprocidad): si ellos nos ayudan, nosotros tenemos que ayudarlos; si los obreros son solidarios, nosotros debemos serlo.


Topos 2. Los obreros en el camino de los setentistas

El segundo topos que analizo es el que presenta la experiencia de los trabajadores de Zanon como una puesta al día de las prácticas revolucionarias de los años sesenta y setenta de la clase trabajadora argentina. En “Trabajo en proceso. Versión 01” del colectivo audiovisual Contraimagen, los elementos contextuales no son explicados, de lo cual puede deducirse que el orador construido por el grupo de videoactivistas se dirige a un auditorio relativamente restringido, que comparte su mismo contexto sociohistórico. Asimismo, el orador presenta un punto de vista posicionado junto con los obreros en huelga y, desde allí, intenta persuadir a un auditorio relativamente específico, al que puede caracterizarse como la comunidad del Alto Valle que comparte la cultura de la protesta. [9] Una evaluación positiva sobre las luchas setentistas es la base de acuerdo sobre la que se estructura el video. El mismo comienza con Inés Ragni, una de las Madres de Plaza de Mayo filial Neuquén y Alto Valle, hablando en la puerta de la fábrica a los manifestantes:


Al público, a los obreros de Zanon: Queridos hijos. Queridos hijos, ¿por qué? Porque nuestros hijos estarían en esta lucha. Y estarían haciendo lo que están haciendo ustedes [aplausos].

    Apenas iniciado su discurso, la voz de Inés queda en off y las imágenes que visten sus palabras son las de una movilización de los años setenta –cuestión que se deduce tanto por lo que dice Inés como por la filmación en blanco y negro y de muy baja calidad. Inmediatamente, la voz de Inés y las imágenes se fusionan con las de una manifestación en la que aparece en primer plano la bandera del Sindicato de Obreros y Empleados Ceramistas de Neuquén y un grupo de obreros que canta “aquí están, estos son, los obreros de Zanon”. Esta filmación, a pesar de estar en blanco y negro, es un retorno al presente que se evidencia en la mejora de la calidad y en el hecho de que el auditorio puede reconocer en ella a los/as obreros/as de Zanon. De este modo, el argumento que utiliza el orador Contraimagen es una analogía entre las luchas setentistas y la lucha de Zanon que funciona persuasivamente para el auditorio sólo porque se sostiene en la revalorización positiva de las experiencias de los setentas. De este modo, se produce un uso retórico del pasado a los efectos de construir un espacio de experiencia susceptible de ser revivido y un horizonte de expectativas creado en función de la experiencia pero que no necesariamente se deriva de ésta (Koselleck, 1993). Esos espacios del pasado y del futuro en común se formulan, en estos discursos, en torno a la experiencia Zanon constituida en premisa en dicho sentido.
    Desde el año 2002, numerosos grupos de rock han explicitado su apoyo a la gestión obrera ofreciendo recitales a beneficio de la fábrica: la Bersuit Vergarabat, Rata Blanca, León Gieco, Las manos de Filipi, La renga, Ska-p, entre otros. La presencia en la fábrica del rock como expresión de una cultura juvenil es un hecho más que da cuenta de los vínculos entre obreros y jóvenes de la región. La canción “Setentista”, escrita por Attaque 77 (banda porteña muy popular de punk-rock) y publicada en su disco Antihumano, en 2004, es otro ejemplo del recurso a este segundo topos.
    Los integrantes de Attaque 77 no viven en la región y etariamente quizás ya no quepan en la categoría “joven”, pero en tanto banda punk rock son un producto cultural más de los que propone la industria del rock, que es una industria originariamente juvenil y que por su ideología transgresora se acerca al movimiento de fábricas recuperadas. Esto explica, asimismo, la organización de recitales en el predio de la fábrica por parte de la gestión obrera. En uno de esos recitales, en diciembre de 2004, el cantante de Attaque 77 cantó por primera vez en Neuquén “Setentista”. La letra de la canción se estructura sobre la oposición de dos grupos: por un lado, el orador, los setentistas y los obreros de Zanon; por el otro, el auditorio al que trata de persuadir. Entre las bases de acuerdo del primer grupo, el egoísmo y el individualismo son presentados como disvalores:


Hasta que no te pase a vos, no vas a entender,
siempre así, tan egoísta
Hasta que no te pase a vos, no vas a entender,
clásico individualista

Orador y auditorio se presentan como iguales. Esta cuestión se deduce del léxico empleado, la estética de la banda punk y también de la escenificación de un “yo” que discute con un “vos” que ostenta los valores ególatras. Al terminar la canción, el orador logra persuadir al “vos”:


Espíritu setentista vuelve hoy,
Gente que no puede decir:
“Hey, hey, no te metas”
En Neuquén resiste Zanon
Lucha obrera, movilización
Los bastones acechan, también vos y yo

El “espíritu setentista” concentra para el orador los valores positivos (la justicia, la movilización, la organización, la solidaridad). Esos mismos valores les atribuye a los obreros de Zanon. “Setentista”, entonces, es una argumentación en la que un orador joven convence a otros jóvenes de que la lucha de los obreros es la actualización de las luchas clasistas de los setenta y de que merece el apoyo en la resistencia “a los bastones”. Puede observarse, entonces, vinculando los dos topoi analizados hasta aquí, la coherencia de los discursos políticos, sociales y artísticos en torno a la recuperación de Zanon.


Topos 3. Zanon como referencia política

El tercer topos a analizar es el de los obreros de Zanon como un modelo a seguir. La recurrencia a este lugar puede estudiarse a partir de un cartel colgado en la sede central de la UNCo tomada por los estudiantes en octubre de 2004, en el que podía leerse: “facultad bajo control estudiantil”. Lo que los estudiantes hacían con ese cartel era imitar, por vía de la intertextualidad, a los/as obreros/as que tomaron la fábrica. La base de acuerdo, es decir, la premisa en común entre el orador (los estudiantes que tomaron la Universidad) y el auditorio (la comunidad del Alto Valle que se acercó a la Universidad o que vio el cartel en la foto que publicó el diario) es un hecho, un dato de la realidad, y es que en la puerta de la fábrica recuperada hay un cartel, desde el año 2002, que afirma “Zanon, bajo control obrero”. La estrategia argumentativa de los estudiantes es de tipo analógica y está basada en las alianzas entre dominados referida anteriormente: los obreros ganaron su lucha política poniendo la fábrica bajo su control, por lo tanto la lucha estudiantil triunfará si los estudiantes toman el control de la Universidad.
    En la nota de El Cascotazo de abril de 2005, “Silencio… obreros y obreras trabajando. Zanon bajo control obrero”, puede observarse el uso de este mismo topos. El último párrafo de la nota sostiene:


Mientras exista esta experiencia de lucha, difícil de dimensionar en el presente, muchos podemos permitirnos tener el mejor ejemplo y el mejor pretexto para seguir apostando a derribar este mundo feo, bien feo. Los ceramistas transformaron gran parte de las estructuras sociales existentes, o por lo menos le están cambiando bastante su utilidad ¿por qué no nos ponemos a pensar cómo podemos sacarle el jugo a este ejemplo y construir nuestro zanoncito en nuestros trabajos? ¡Salute Zanonlandia!

Tal como puede observarse, el orador argumenta a favor de quienes “apuestan por derribar este mundo feo”, que se constituyen en el auditorio particular de este discurso. La lucha de los/as obreros/as, en tanto transformación de las estructuras sociales, está presentada como un hecho y, a partir de ese hecho, el orador construye a Zanon como modelo, como aquello que funda otra realidad. Perelman (1997) sostiene que el objeto de todo discurso persuasivo no es solo lograr la adhesión del auditorio, sino también lograr que ese auditorio haga algo, en este caso, que reproduzca la experiencia de Zanon.
    Esa otra realidad fundada por los obreros de Zanon, cuya localización en el Alto Valle es evidente para el auditorio universal, es presentada por el orador como parte de un lugar ideal (un ou topos) para el auditorio particular. Esto se desprende del saludo final: “salute Zanonlandia”, en el que land –tierra, mundo– evoca la construcción de otro lugar, seguramente mejor, y alude a Zanon como la utopía en vías de realización.
    Finalmente, un tercer caso del uso de este topos está en una carta de lectores publicada por una estudiante de la UNCo en el diario Río Negro el 14 de septiembre de 2006. En ella, la estudiante agradece a los obreros la organización en la fábrica de una fiesta del Día del Niño:


Creo que la sociedad debería ponerse de pie ante estos trabajadores [los de Zanon] y estudiantes [los de la UNCo], ante su esfuerzo, a pesar de ser agredidos, amenazados con el desalojo, acusados hasta de fascistas y violentos, sólo por pensar diferente y por querer una sociedad diferente. […] Les agradezco por el ejemplo y por enseñarme que sólo podemos ser a partir del otro. Por eso apoyo y me expreso a favor de la lucha por la expropiación y estatización de Zanon bajo control obrero y la lucha de mis compañeros y compañeras por la democratización de la universidad.

Quien argumenta presenta un ethos que está construido como alguien que ha recorrido un camino guiado por los obreros y los estudiantes. Así, partiendo de la experiencia y de valores tales como el reconocimiento al esfuerzo, al librepensamiento, a la solidaridad, busca persuadir a un auditorio universal –los lectores del diario (“la sociedad”)– sobre la necesidad de apoyar a quienes le han enseñado valores que considera importantes. Es decir que, en la carta, el argumento central es del tipo de los basados en la estructura de lo real: un argumento por las consecuencias (Perelman, 1997). El orador no se limita a considerar los nexos causales, sino que además evalúa positivamente las causas (la lucha de los obreros) por los efectos que ellas producen (la fiesta del Día del Niño).


Topos 4. Zanon, el ejemplo

El último topos es el que propone a los obreros como maestros, es decir, como personas en quienes los jóvenes reconocen a alguien que tiene algo para enseñarles. Una muestra del recurso a este topos está en la La Poronguita de noviembre-diciembre de 2002. Allí, bajo el título “Beavis and Butt-Head presentan Zanon bajo control obrero para principiantes lúmpenes. Cuadro I: La juventud quiere saber de qué se trata”, se reproduce un diálogo sobre empresas recuperadas entre un tutor y sus alumnos. Como en las demás notas de esta revista, el estilo adoptado por el orador es irónico y paródico, tal como puede observarse en el fragmento citado a continuación, el discurso parodiado no es el de los/as obreros/as sino el de los/as jóvenes. Los personajes de caricatura (Beavis and Butt-Head) representan a la juventud, lo parodiado allí es la forma, el modus del discurso juvenil, pero no el dictum. [10]


Tutor: No entienden todavía que todo esto de las empresas recuperadas es un tema complicado. Y para peor, como ya dije, el caso de Zanon es especial porque es una fábrica que podría dar muchas ganancias y tiene tecnología de punta. El dueño no tiene ningún motivo para dejársela a los trabajadores. Por eso es que las presiones sobre los obreros no se van a terminar. Los patrones pueden tolerar que los trabajadores se hagan cargo de empresas chiquititas o que existan cooperativas pedorras… pero ni en pedo se bancarían una empresa cojuda como Zanon gobernada por los trabajadores…
Beavis and Butt Head: ¿Pero si los obreros la manejan mejor?, ¿no cierto boludo?
T: ¡Justamente! Esa sería la prueba de que los dueños no sirven para nada, que se quedan con los beneficios del esfuerzo de los obreros, que son unos parásitos…
B: ¿Parásitos como la lombriz solitaria esa que tenía Butt-Head y se comía todo lo que le entraba en la panza? Jejejejejejejeje.
T: Sí, sí, sí, sí, así de parásitos los patrones. Pero volviendo al tema… piensen ustedes que, como los obreros de Zanon han venido cobrando sus sueldos en tiempo, y haciendo todo medianamente bien; si la cosa se hace más famosa, esto podría impulsar a todos los trabajadores a tratar de ser los dueños de tooodas las fábricas.

Las bases de acuerdo entre el auditorio y el orador en este fragmento son del orden de lo real: por un lado, hay hechos (la fábrica da ganancias porque tiene tecnología avanzada, el dueño no quiere que la tengan sus trabajadores, los trabajadores son presionados); por otro lado, estos hechos son entrelazados por el orador de modo tal que constituyen un sistema más complejo a partir del cual se sientan ciertas verdades. A saber, los obreros manejan mejor la fábrica y los dueños son unos inútiles. Luego, una vez que el auditorio ha aceptado estas premisas, el orador llega a la conclusión de que Zanon es un modelo a imitar. Desde la Nueva Retórica, la argumentación por el modelo –como en este caso– se funda siempre en los comportamientos de personas o grupos que gozan de prestigio, cuestión que se vincula con el topos anteriormente analizado. Por último, otro caso del uso de este topos está en el número tres de la revista Marxianos al ataque, producida por estudiantes de Trabajo Social de la UNCo en octubre de 2004. En la nota en la que celebran la creación de la Cátedra II de “Servicio social con residencia institucional”, los estudiantes sostienen:


Retomando el espíritu de la Reforma Universitaria del 18 de la cátedra paralela y la libertad de expresión […] la propuesta de creación de la Cátedra II presentada a la facultad a comienzos de junio encontró rápidamente el apoyo masivo de estudiantes, graduados y docentes, así como de distintas organizaciones, del CESS, de la FUC, de los obreros de Zanon, de ADUNC, de periodistas independientes, de la Facultad de Ciencias Humanas del Centro, entre otros.

    Los obreros son valorados por los estudiantes como uno más entre los agentes que evalúan la medida, son enumerados junto a grupos ya reconocidos dentro de la academia (centro de estudiantes, federación de estudiantes, gremio docente y periodistas). Así, en la jerarquía –en tanto premisa– de los estudiantes, los obreros ya están consolidados como sujetos con poder de evaluación y de legitimación o no de una cátedra universitaria. También aquí se retoma una representación tradicional de la protesta organizada desde la disidencia a un sistema dominante: en esa representación, uno de los agentes toma el lugar del “conocedor”, de quien puede iniciar, a modo de vanguardia, las actuaciones a favor del cambio social.


La utopía asequible

Al describir los géneros literarios novela de tesis y utopía descriptiva, Irma Cuña (2000) señala que son géneros eminentemente retóricos en tanto ambos intentan persuadir a alguien acerca de una verdad e intentan cambiar su visión de mundo y hasta su comportamiento. En igual sentido funciona la tópica de Zanon como horizonte para las juventudes organizadas del Alto Valle. Tal como se ha pretendido mostrar con el análisis, dicha tópica se conforma a partir de –por lo menos– cuatro lugares: la unión obrero-estudiantil, los obreros como actualización de las luchas de los setentas, los obreros como referencia política y, por último, los obreros como ejemplo.
    El alcance de esta tópica es limitado. Sostiene Angenot (2010: 16) que “en todas las épocas reina una hegemonía de lo pensable” y, teniendo en cuenta que el orden discursivo de un momento sociohistórico está regido y organizado por los discursos hegemónicos, la hegemonía construida por y reflejada en los discursos, organiza y establece los límites de lo decible y lo pensable en un momento sociohistórico dado. Así, la lucha de Zanon como ideal no es hegemónica para toda la comunidad del Alto Valle. No obstante, la misma es premisa de los discursos –y, por lo tanto también de las acciones– de una gran mayoría de jóvenes de la región y de la totalidad de los jóvenes organizados social, cultural y/o políticamente (estudiantes, trabajadores sindicalizados, mapuches, etc.).
    En función del accionar de estas juventudes, se vuelve imperiosamente necesario visibilizar el vínculo entre las nuevas generaciones de activistas políticos y la conformación de la fábrica recuperada Zanon-Fasinpat en el imaginario social regional –y argentino e incluso latinoamericano– como utopía, o al menos como camino a otro mundo posible. En suma, la lucha librada por los obreros de Zanon es para las juventudes del Alto Valle la prueba de que transformar las relaciones de dominación del sistema capitalista es posible.


Bibliografía

AIZICZON, Fernando (2009); Zanon, una experiencia de lucha obrera. Buenos Aires: Editorial Herramienta – El fracaso.

ANGENOT, Marc (2010); El discurso social. Los límites de lo pensable y lo decible. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.

ARISTÓTELES (1964); Retórica. Traducción del griego, estudio preliminar, preámbulos y notas por Fancisco de P. Samaranch, Madrid: Aguilar.

BACZKO, Bronislaw (1991); Los imaginarios sociales. Buenos Aires: Nueva Visión.

BOURDIEU, Pierre (1976); “Algunas propiedades de los campos”, en Pierre Bourdieu Sociología y cultura, México: Grijalbo, 1990, pp. 135-141.

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Corpus

Diario Río Negro (2001-2006)

“Informe Legal General de Zanon”, presentado durante 2007 en la Legislatura de la Provincia de Neuquén.

OJO IZQUIERDO y KINO NUESTRA LUCHA (2003). Zanón, es del pueblo, no al desalojo.

Panfletos y carteles estudiantiles (2001-2006).

PERTUSI, Ciro y MARTÍNEZ, Mariano (2007). “Setentista”.

Revista La Poronguita (2001-2002)

Revista El Cascotazo (2002-2006)

 

 

RECIBIDO: 20/12/2012 | ACEPTADO: 05/03/2013


 


[1] El presente trabajo se inscribe en mi investigación de doctorado “Las juventudes en los conflictos sociales de la Norpatagonia. Representaciones en la prensa gráfica y en el imaginario social norpatagónicos (los setenta y los albores del siglo XXI)”, en el marco del proyecto de investigación “Retóricas, representaciones sociales y subjetividades en la cultura argentina. Discursos sociales y expresiones estéticas de 2001 al Bicentenario” (FaHu, UNCo). Una versión previa del mismo fue presentada en Primer Congreso Internacional de Retórica (en octubre de 2011), Universidad Nacional de Rosario, en coautoría con Lorena Riffo.

[2] En la actualidad, la fábrica cuenta con 470 trabajadores/as que se auto-organizan para producir diariamente.

[3] Los datos expuestos en este apartado fueron obtenidos del Informe Legal General de Zanon presentado durante 2007 en la Legislatura de la Provincia de Neuquén, junto con el pedido de expropiación y estatización bajo control obrero de la fábrica.

[4] Dado que el eje de análisis está puesto en el vínculo entre las juventudes y la lucha de Zanon, resulta relevante delimitar el corpus según fechas significativas para los grupos sociales investigados.

[5] El diario Río Negro fue fundado en Roca, en 1912, por Fernando Rajneri. Siempre ha sido dirigido por miembros de la misma familia que con el correr de los años se tornó en una de las más influyentes de la región Valle. Es el diario de mayor tirada de la Patagonia, el más leído en las provincias de Río Negro y Neuquén y, por su trayectoria, el que mayor capacidad de influencia tiene.

[6] El Cascotazo y La Poronguita fueron dos publicaciones de la editorial anónima El Fracaso de la ciudad de Neuquén. Ambas estaban impresas en blanco y negro, se repartían en kioscos neuquinos, en las movilizaciones callejeras o de manera personal; y trataban diversas temáticas sobre la realidad neuquina. El humor, el arte, la ironía, la provocación, la parodia constituían fines en sí mismos y no simples medios a través de los cuales buscaban comunicar. Se publicaban con una periodicidad fluctuante.

[7] Contraimagen es un grupo de cine que se conforma en la década del noventa en Buenos Aires. En Neuquén, impulsaron la conformación en 2002 de Ojo Izquierdo, un colectivo multidisciplinario de arte y comunicación integrado por personas de la Escuela de Bellas Artes y militantes del PTS. Entre sus producciones se encuentran: Trabajo en Proceso (2002) y el noticiero Kino nuestra lucha (2001-2003). La mayoría de las imágenes que aparecen en los videos de Ojo Izquierdo fueron registradas por los propios obreros de Zanon.

[8] El 30 de julio de 2001, el Congreso Nacional aprobó la Ley de Déficit Cero, cuyo objetivo era eliminar el déficit fiscal y recuperar la confianza de los inversores por medio de ajustes en el gasto público y de la reducción del 13% de los sueldos de estatales y jubilados. Este hecho movilizó al conjunto de la comunidad universitaria (docentes y estudiantes, principalmente) durante el segundo semestre del año 2001. Una asamblea interclaustros de la Facultad de Humanidades decidió encarar la publicación de una “página informativa” de distribución interfacultades cuyo objetivo era informar sobre todo lo referente a la huelga.

[9] Ariel Petruccelli sostiene que en la capital neuquina funciona una contracultura de la protesta, en la que sus habitantes comparten una serie de valores y prácticas sociales que implican la búsqueda de igualdad y de un cambio social, que implican pensar la protesta y el reclamo como valores positivos y hacer de la organización popular un modo de vida, entre otras cuestiones (Petruccelli, 2005).

[10] La parodia es posible porque en la sociedad en la que circula la revista un amplio sector de la población considera que los/as jóvenes son sujetos/as a los/as que hay que instruir –consideración sostenida en el lugar de los jóvenes como tabula rasa–, pero otro sector, el que es afín a la revista, no.